Palmera cana, canita,
Ay, Punta Cana, canita,
todo mal en esta vida
se me va con una canita.
Ojos miel, piel turquesa,
tu mar canela me envuelve,
con tus pies bailas bachata,
y un chin de tostones llueve.
Cuero, piel y arena ardiente,
romo, chivo y humo puro,
está duro este ambiente,
si en la rumba entras seguro.
Y sin embargo, la conga se apaga.
El viento de tus heridas
araña la noche,
y las traiciones
no llegan de golpe:
punzan,
como la lluvia
cuando te corre de la playa.
Y entonces entiendes
que no todo lo que baila
se queda.
Los días vuelan,
ya no eres secreto:
vives como recuerdo.
Punta Cana en el corazón
te llevo.
Y ya nada en esta vida
se me va con una canita.