El silencio se aparece repentino
pero estalla un fuerte grito en mis adentros
declarando que este mundo y tantos muertos
con sus savias abonando van los lirios.
La penumbra va cobrando dinamismo,
la oscurana provocando va desvelos
pero al borde, de la aurora con destellos,
van surgiendo nuevos rayos con sus bríos.
Todo pasa, pero no todo se acaba,
la maldad se reproduce en tierra fértil
y la siembran socavando toda el alma
y la vida, sustituyen por la muerte.
Esta tierra, siempre es tierra ensangrentada,
con la sangre de los niños inocentes…