CARMEN DIEZ TORÍO

EN EL RIO DE LOS SUEÑOS

EN EL RÍO DE LOS SUEÑOS
 
 
 
Entre los árboles verdes
y ese sol de la mañana,
yo fui a bañarme al río
y mi piel se vistió de agua.
 
Yo era esa sirena de oro
que tu cuerpo reclamaba;
tú, desde la orilla verde,
desde la hierba mojada,
te acercaste hasta el río,
te adentraste en el agua.
 
Los besos se hicieron fuego
que al mismo río quemaban;
tus manos fueron espuma
que mi piel acariciaban.
 
Tu cuerpo y mi cuerpo eran
un solo cuerpo en el agua,
los rayos del mismo sol
fundidos en la mañana.
 
Nos amamos en el río
cuando el alba despertaba,
entre el verde de la hierba
y el olor de tierra mojada.