Diminuta y frágil. Ser así quisiera.
Recorrer las hojas sin hacerles ruido.
Salir a la calle sin abrir las puertas.
De angostos cordones hacer mi camino…
Ser tan invisible como una hormiguita
que transita el borde de gruesas veredas.
Para valorarla, tener corta vida
y tan pura el alma, profunda la huella…
Confundir la hierba con gran arboleda,
temblar con la suave brisa misteriosa.
Trepar cada rama como a grandes sierras,
llegar a la cima bordeando las hojas…
Que nadie me viera. Poder contemplarte
cada vez que duermes, cada vez que sueñas.
No se necesita corazón tan grande
para amarte tanto. Basta ser pequeña...
Descubrir tus ojos en su mar inmenso,
recorrer las marcas que dejan los años,
Y al poder tan cerca respirar tu aliento,
muy, muy dulcemente, besarte los labios.