En esta noche oscura,
noche feroz,
desapacible y fría,
despierto con la risa congelada
lamiéndome las llagas de la vida.
En esta noche oscura
y sin gobierno,
como boca de lobo sanguinario
a dentelladas
me arranco la hiel de tu recuerdo.
En esta noche cruenta.
No tengo nada,
sólo mi llanto,
y un duelo de palabras de alfileres
que me atormenta.
En esta noche repleta de amargura
¡Quién pudiera acallar el cruel latido
del corazón infiel que me tortura!