hay días en los que reímos
como si el mundo no tuviera filo,
y otros
en los que hablar con vos
es caer en el vació.
tenemos pensamientos distintos,
formas opuestas de querer,
y aun así
siempre termino eligiendo
tu compañía
y eso no se si me daña
o me lastima,
pero sigo quedándome
como quien abraza el fuego
sabiendo exactamente
cómo termina.
No es un reclamo,
es una advertencia
de que algún día
te faltara mi presencia
y ahí será donde te daras cuenta
que no era tan malo vivir en diferencia