Si hoy tengo que decirte adiós
Tomaré el valor de donde no ha nacido
Por qué nunca he fingido ser fuerte
Y ya no me avergüenza no serlo.
Nunca hubo laberintos en mi pecho
Mi corazón siempre estuvo expuesto
Pero de nada sirve una puerta abierta
Si no hay voluntad de cruzarla
Si tengo que olvidarme de lo que pudimos ser
Sé que en algún momento lo consiguiere
Por qué me gusta abrazar a la nostalgia
Pero nunca he podido a vivir allí.
¿Como extrañar el beso que nunca se dio?
¿Cómo visitar recuerdos que nunca se formaron? Así, tu nombre no será motivo de tortura
Aunque siempre en mi boca sonara con amargura.
Por qué nunca hubo falsedad en mi deseo
El deseo de verte conmigo y saberte mía
Nunca quise grabar mi nombre en tu vida
Como una herida
Y aunque duela
tal vez mi cariño no fue suficiente
Y mi compañía no valía el riesgo
Tal vez nunca te sentiste segura
Ya no hay más versos que escribirte
Tampoco tengo más sorpresas para ti
La ilusión de quererte a manos llenas
Se diluyó en soledad de tu indiferencia.