Retorna a mí lo que no quiso ser nuestro,
y no retendré los sueños.
Que sea disuelto en tu sombra,
aquel pacto sin tiempo;
que regrese al viento,
y disipe tu recuerdo.
Retorna a mí lo que no quiso ser nuestro,
y no retendré los sueños.
En esta vida, y en todas,
de este encuentro, y de todos,
aquello que ofrecí sin nombre
que vuelva a su origen;
y mi corazón recobre
el ritmo de un sol naciente.
Retorna a mí lo que no quiso ser nuestro,
y no retendré los sueños.
Que se deshagan aquellos nudos,
que se disuelvan también estos,
que nos atan a memorias frías.
Déjame libre de ti,
como de mí te desprecio.
Vuélvete aire,
como sabes serlo,
y permíteme la libertad sincera.
Retorna a mí lo que no quiso ser nuestro,
y no retendré los sueños.