Va Instagram y ahora me advierte
de que su historia, la de ella,
caduca pronto y, por suerte,
me divierte, porque aquella
su historia toda es pasado,
caducó hace mucho tiempo
e Instagram se ha equivocado.
Por ella ya nada siento,
no quiero saber qué cuenta
ni cómo está, tan siquiera.
Cerráronse algunas puertas,
que no llevaban a nada,
la suya fue la postrera,
y quedóse bien cerrada.
© Xabier Abando, 29/03/2026