Va el Instagran y me avisa
de que su historia, la de ella,
caduca pronto, ¡qué risa!
Me divierte, porque aquella
su historia toda es pasado,
caducó hace mucho tiempo
e Instagram se ha equivocado.
Por ella ya nada siento,
no quiero saber qué cuenta
ni cómo está, tan siquiera.
Cerráronse algunas puertas,
que no llevaban a nada,
la suya, por ventolera,
de un portazo y fue sellada.
© Xabier Abando, 29/03/2026