La Muerte se enamoró de Vida como si solo existió una para él.
Muerte nunca esperó o al menos negaba la idea que Vida llegaría a irse de su vida.
Cuando esto sucedió fue un final sempiterno para Muerte.
En su desespero por recuperar a Vida, iba por el mundo tomando otras sin saber que eso lo consumía aún más.
¡Nadie amó más a Muerte que Vida...!
& Ahora, ella tiene miles de oportunidades todos los días & él, buscará su efímero final.