Un corazón llora
bajo la lluvia,
sin fuerzas para entender,
y sus lágrimas nadie las ve.
Un corazón se ahoga,
perdido en su anochecer;
su esperanza pende de un hilo,
a punto de ceder.
Sus sueños se desvanecen,
finge que todo está bien,
y aunque la noche lo abrace
con su frío y su desdén,
aún le queda una chispa,
tan débil…
que se niega a caer.