TRÁNSITO Y LIBERACIÓN
En plenitud alcancé mi cenit
pero la tarde me arrastró al ocaso
y en su declive todo apagó en mí
dejando solo, huella del fracaso.
El alma fue recinto en lo vivido
donde se funde lo mortal y eterno
y en ese lazo el ser quedó vencido
negando al fin su soplo más interno.
La vida, al sujetarme, fue cadena
y en su rigor hallé mi desaliento
fui sombra que avanzaba entre la pena
cautivo de un efímero aposento.
Y vino al fin la mano de la Parca
rompiendo el lazo vil de la existencia
en su silencio el alma se desmarca
y deja libre al fin toda su esencia. *
Colombia.
D.R.A.
jureme.