Desde hoy
Te extraño a diario.
El Sol ya no tiene por tarea despertarme,
Y ni la Luna puede ayudarme a dormir.
Desde hoy
Mi voluntad se volvió queja.
Desde mi pecho brota el miedo
Que nunca antes conocí.
Desde hoy
Mis mano sienten tu ausencia.
La soledad en mi alma se asienta
Y no sé qué hacer sin ti.
Desde hoy con tu partida
Voy dando pasos y suspiros.
Por dentro yo voy vacía
Y nada queda de mí.