Teatro de números
Cuando el uno era quien yo era
dos me dijo que me olvide
tres decía que me cuide
cuatro dijo, vamos fuera.
Dijo cinco que durmiera
seis miraba silencioso
siete andaba muy jocoso
mientras ocho seriedad
que con nueve sin piedad
fue con diez lo más borroso.
Si con diez ya fue borroso
once fue caballería
pero en doce maestría
y con trece lo más soso.
Catorce el caballeroso
fue con quince de paseo
con dieciséis de jaleo
diecisiete de desmadre
el dieciocho puta madre
y diecinueve hecho un peo.
Con diecinueve hecho un peo
vino veinte el prepotente
y veintiuno de repente
con veintidós el ateo
y veintitrés que era el feo
llamaron a veinticuatro
veinticinco y pal teatro.
Y si uno fuera quien yo era
te diría vamos fuera
que hoy nos toca anfiteatro.
Y hoy nos toca anfiteatro
pues los números que vi
más otros que no escribí
nos invitan al teatro.
Dos más dos nos suman cuatro
que por cuatro dieciséis
más los otros que no veis
su canción nos van cantando
y el teatro van llenando
para verlos si queréis.
M.