EL MARIACHI
[De la Calle de los Sueños]
Velo de mariposas monarca, como si las flores de todas las naciones se congregaran regadas sobre largos vestidos que colman llanuras donde un mustio Sol \'llora pero ya no canta\'.
Allá, por las altas barrancas vuela extendida un águila con el sabor de la solera de los agaves. Y es que así suena el mariachi. Así va: alegrando, vistiendo de fiesta y confeccionando grandes dichas. Pues cuando el mariachi toca, una patria cromatica suena, y es entonces que una melancolía alegre se apodera del cuerpo. Es alma de niño con corazón ardiente: magma que engulle la sangre y la refresca en un alivio inédito, en un nuevo sonreír.
«El mundo y sus habitantes son mis hermanos».