Jesus Armando Contreras Núñez

Donde el silencio se hace casa

Amar no es sacar cuentas

ni medir lo que se da,

no es pedir la recompensa

de una entrega sin mirar.

 

​Hoy se ama con cautela,

con el miedo de perder,

y en lugar de abrir la vela

nadie quiere ya ceder.

 

​Se discute lo de siempre,

se reitera el viejo error,

y en un muro, amargamente,

se transforma nuestro amor.

 

​El cariño se desgasta,

la paciencia dice “no”,

y el silencio se hace casa

donde antes hubo voz.

 

​Muchos siguen por costumbre

sin saber por qué razón,

otros sueltan la amargura

que les dicta el corazón.

 

​Y el orgullo, poco a poco,

va ocupando aquel lugar

donde el alma florecía

sin tener que demostrar.

 

​Porque el fuego no se aviva

cuando falta el comprender,

y el amor también se cansa

de esperar y no poder.

 

​Al final queda el vacío,

un invierno sin final,

y un latido que lamenta

lo que no supo cuidar.

 

​Mas si el alma se perdona

y el invierno llega a andar,

la semilla que abandona

vuelve siempre a despertar.

 


​Jesús Armando Contreras

28 de marzo de 2026