EL VIOLÍN
Va conquistando a los amantes
con su dulce vibración,
acariciando sus almas
con profunda devoción.
Y a veces su voz se vuelve
fuerte, ronca, muy varonil,
como un grito que se escapa
desde el pecho del violín.
Viajan notas con el viento
susurrándome al pasar,
y en su eco me descubro
con más ganas de amar.
Y mis ojos se estremecen
al dejarse humedecer,
por la lágrima que brota
sin permiso ni querer.
Es un mágico misterio
que no logro descifrar,
cómo canta a la tristeza
sin siquiera pronunciar.
Y aun así dice tanto,
mucho más de lo que ves,
porque envuelve a quien lo escucha
en su mundo de embriaguez.
Siempre hay alguien en silencio
que su canto percibió,
y en su pecho guarda intacto
lo que el alma le dejó.
El violín, el amor y yo
somos eco y sensación,
ellos: música en el aire…
yo: latiendo en su canción.
EVOLA.RL
RD 🇩🇴 28/03/2026