Lo que Se Mantiene
Hubo fuego que se desvaneció,
luego el tiempo del frío.
Desde arriba todo parecía claro,
aquí abajo, las cosas tienen más peso.
Donde los árboles se alzan,
algo cayó con la tormenta –
nadie lo movió,
solo descansa ahí.
Así son las cosas cuando terminan:
permanecen,
sin prisa,
quizás cambiando sin que se vea.
Algo insiste en estar presente –
no es fe,
no es fuerza grande,
sino un calor que apenas se siente.
¿Es para mí?
No se ve desde lejos,
pero arde con su propia luz.
¡Sí alcanza!
El viento lleva su rastro por donde sea necesario.
El lugar está listo,
con espacio abierto.
El suelo ya no está tan frío,
donde el aire encuentra su camino.
Autor: Antonio Pais