Era frágil como la brizna...
voluble... casi imperceptible
Su risa... tenue como la seda
cuando la lleva el viento
Tan delicada...
como una paloma sin hogar
Y así se fue a otro lugar,
vestida de ausencia...
ataviada de olvido,
ignorando los placeres del ayer
Rosa roja del jardín... vaso frágil,
esencia de mujer:
ve y alegra otros universos,
casi rendida en tu dosel...
más no olvides,
que te quiero sin querer.