Laodicea
Alguna vez fui llama.
No duró.
Tal vez también frío.
Arriba todo parece más claro.
Pero ahora no.
Estoy abajo, bajo los álamos.
Una rama cayó después de la tormenta.
No hice nada.
Quedó ahí.
Como quedan las cosas
cuando terminan.
Esperan.
¿Vuelven?
O cambian de forma.
Algo insiste.
No es fe.
No alcanza a ser fuerza.
Es otra cosa.
Un calor mínimo.
Si enciende no se va a notar.
Pero arde.
¿Alcanza?
Sergio Alejandro Cortéz
Villa Dolores, Córdoba, Argentina.