¿Por qué la vida es así?
¿Por qué después de dejarme ir
y de que el tiempo pasara en silencio,
regresas diciendo
que no me quieres perder?.
Mis preguntas crecen,
mi incertidumbre me desvela,
y este corazón que juró hacerse fuerte
reclama.
porque aún la ama,
porque todavía late por ella.
Tú,
a quien le di todo sin medida,
mis sueños, mis fuerzas,
mis ganas de creer en el amor.
Tú,
que te fuiste dejándome vacío,
con el eco de un adiós
que me rompió por dentro.
Y ahora que intento reconstruirme,
que alguien más toca a mi puerta,
vienes a decirme
que soy importante,
que me quieres,
que no me quieres perder.
¿Y qué hago con este miedo?
¿Con este temblor en el pecho?
Porque tu regreso no borra la herida,
pero tampoco apaga el amor
que aún guardo por ti.
Me duele saber que soy importante
cuando antes fui prescindible.
Me asusta pensar
que tal vez mañana
vuelvas a soltar mi mano.
Y aquí estoy,
entre lo que fui contigo
y lo que puedo ser sin ti,
entre el recuerdo que aún arde
y el futuro que me da miedo construir.
Te amo… sí,
pero también me duele amarte
y el amor que no da paz
se convierte en tormenta.
No sé qué decidir,
solo sé que mi corazón
está cansado de romperse
cada vez que duda
entre quedarse
o aprender a soltarte.