Carmen Sallenave

No hay título para el dolor

Y es cuando lo sientes otra vez,

Una vez que pensabas

Que quizá estabas bien pero ese bien

No llegó ni siquiera al \"tal vez\".

 

Cuando todo de repente se desalinea,

Corriendo por una fina línea

De lo que parece ser el mar de lágrimas

Que nadas a la deriva.

 

No funciona cuando te dices

Que el pesimismo no servirá de nada

Porque lloras y lloras 

Hasta que queda la pena ahogada.

 

No es fácil caminar con 

Esa vista desenfocada, 

Pensando en qué decir 

Cuando te pregunten qué te pasa.

 

Esa impotencia de no poder ser mejor,

De no tener el suficiente valor

Para salir e intentar

Aliviar un poco el dolor.

 

La angustia pesa en el pecho

Con ese desagradable ardor

Que vuelve con frecuencia

Y opaca el sonido del despertador.

 

Dicen que mañana pasará,

Que con el tiempo va a pasar.

El tiempo pasó en esas noches de extraña paz

Cuando supliqué por un solo día de normalidad.