Juan Peón

No quedará nada

No hay calma ni perdón,

No habrá paz ni piedad,

Al inclemente señor 

Que mantiene preso al pueblo

Negándole su salvación ,

Ni educación, ni inversión,

Salidas posibles 

A su implacable situación;

Ese monstruo tirano

No entiende otra razón 

Mas que el inmesirecorde

Ataque en oposición

A su cruento plan

De tenernos por las astas

Con la cabeza bajo el agua!

¡NO! ¡ME NIEGO YO!

Este tierno cristiano

Manso del Señor,

Piadoso y misericorde

Como Él me enseñó,

Siervo y humilde,

Dadivoso en mi compartir

Y pacífico y amoroso

Con enemigos de mí;

Aún así, que así es mi sentir,

Todo eso se aparta

Y un ansia innata

De venganza despiadada

Nace en mis entrañas

Ante ese déspota sin alma

Que a tiernas almas

Busca ahogar de sus astas!

Aquí, un titán del Olimpo

Se levanta y lo masacra,

De ese mezquino político 

No quedará nada.-