MÁS VALE PÁJARO EN MANO
Más vale pájaro en mano,
dijo el miedo,
mientras cerraba la ventana.
Más vale lo cierto,
aunque sea poco,
aunque no vuele,
aunque no cante.
Mejor sostener
una pluma tibia
que arriesgar el cielo entero.
Quienes no conocen la caída
le llaman prudencia
a la jaula.
Pero el pájaro en mano
también se pudre
si no se suelta.
Y el cielo,
lo que no cabe en ninguna mano,
no desciende a los cerrados.