Manos de cielo, fluye tu amor, derramándose.
Tú eres siempre igual, yo muerto de sed, escapándome.
Tormentas de dudas, rendido de amor, precipitándome.
Sueño al volver, darte a saber, mi alma escribiéndote.
Me llena tu ser, vuelvo a nacer, y siempre me encuentras mirándote.