Aqui estoy entre las cenizas,
las llamas danzan en derredor,
no quedan ni requisas,
de lo que ayer fue tu amor.
Bibliotecario maldito,
permanece en la destrucción,
pues con su ultimo halito,
exclama: fuiste mi perdicion.
Los libros se queman,
las ilusiones se pierden,
entre escombros que vuelan,
miles de escritos mueren.
Y yo fiel a mi destino,
mi destino atado cual delirio,
torbellino lujurioso de vientos,
morir vacío es mi castigo.
Entre el fuego no me quemo,
ya no siento dolor,
mi alma se fue adormeciendo,
dentro mio ya no hay amor.
Los ojos del bibliotecario,
se cegaron de calor,
blancas perlas reflectorias,
de destrucción y fragor.
Rendido a la muerte,
huele papel quemado,
aspira muy fuerte,
lo que antes habia amado.
Ruinas quedan ya,
y en el centro del infierno,
se encuentra un hombre,
que murio sonriendo.
Eros me mando a enamorar,
la biblioteca y yo somos uno,
Tethra me va a abrazar,
o tal vez me ahogue Neptuno.
Perdida fue mi amada,
quemada por mi desgracia,
me olvidaras, olvidada,
y otro tendrá tu sonrisa reacia…
Te digo adios biblioteca de alejandría,
tu que para mi fuiste mi vida,
y yo fui una persona mas,
que dio la suya servida.