Un ambar violeta
Entre azules deseos
Y la muerte tan nuestra
En los ceniceros
Una noche violenta
Otra vez perdimos el juego
Ya sentís la condena
De ese fuego ajeno
Una puerta desierta
Un inutil placebo
Y las guindas que hoy ruedan
En un dulce flagelo
Asteroides que se inmolan
Y el puño en un incendio
Un angel que sujeta
El precio de su vuelo
Un amanecer siniestro
De divos en recreos
El mundo te tienta
En los ojos del cielo
Cortar la cadena
Levantarse ya ciego
Que hoy no te muerda
El tibio duelo
De las luces muertas
En ese silencio
Como esfinges en las rocas
Y un anzuelo del infierno