Cesaron los sacrificios
mas sigo sacrificando
en el altar de mi alma
alabanzas al más Alto.
No me sirven tus caricias
si para ti nada valgo.
Me halagas con tus palabras,
y tu corazón amargo
con oscuras intenciones
no me escucha cuando le hablo.
Sáciate del pan mohoso
y del vino malogrado.
Te resbalas de mis sueños
como el agua entre las manos;
¿Y a dónde irás a parar
si sigues a los malvados?
No será entre los que viven
a la sombra del robusto árbol
crecido junto a aguas vivas
y son fructuosos sus años.
Pregonan estar viviendo
y por dentro van podridos:
son como nubes sin agua
vanas para el sembradío.
Se alzan gigantes feroces
donde Sanchos ven molinos,
bajan la guardia a sus almas
inermes ante el maligno
que se goza del pillaje
en la tierra que ha invadido.
Son demasiados los flancos
y son muchos los dormidos;
no es contra carne ni sangre
esta guerra de los siglos
que alcanza esferas celestes
sin quedar nadie excluido.
Coge lupa y sigue pistas
y verás el hilo urdido...
¡Oh,a cuántos han silenciado
y arreglaron con suicidio!
No tiene nombre lo que hacen
por el poder desmedido.
Quieren el control total
apostando a sus esbirros:
vasallos de amos oscuros
que blasfeman del Dios vivo...
Mas¿qué harás hierba del campo
cuando el fuego sea encendido?
W.M®