Carlos Gallo Ibarra

La pérdida y el adiós

 Hoy estoy consciente de lo difícil de aceptar esta realidad en mi vida, 

encuentro en mi conciencia que este momento mágico que tuvimos ya ha pasado,

¿Y ahora qué? debo buscar la gracia en cada lugar donde estuvimos juntos y preguntar a Dios ¿Por qué amamos a ciertas personas y a otras no? Y sé que no habrá ninguna respuesta para cualquier pregunta fundamental de la vida; tal vez el viento o el tiempo me respondan, debo seguir adelante con este dolor, mi inconsciente siempre buscará el ser feliz y me dará paz después de la tormenta.

Con el adiós el mundo no dejará de girar, ni dejas de vivir; sólo tristeza pasajera, habrá alguien más como tú.

No veas hacia atrás, solo recuerda, admira el día y la noche, escucha las risas de las personas, aprende a soportar el fracaso, y sigues el curso del yo soy, verás la estepa y el mar infinito, la esperanza de volverte a reencontrar en mi oratio.

La pérdida es dura, pero el adiós es agradecido, busca un nuevo camino, yo decido darle la mitad de mi ser, aunque haya sido suya la decisión de la ruptura, buscare una nueva danza kyz kuu o detengo el tiempo y aguardo.