Santísimo

Requisitos para una visita a mis adentros

Hablar de dolores es...

tan profundo como sus heridas.

 

Es posible hacer esa exploración,

mi cuerpo cede visitas

(Ajenas o propias)

aunque pide que dejen su marca en cada una,

en cada baldosa, vena, recuerdo 

y opresión; a cada paso.

Que maten, fotografíen o toquen,

que sprinten, se revuelvan o me corten...

Pero que hagan conmigo,

quiero sus firmas, quiero firmar, quiero

cosas que ni puedo gritarle al vacío del cielo:

artilugios, sensaciones creadas todavía en ningún sitio.

 

Las quiero querer, quiero crear.

Necesito para ello, marcas

vuestras

aunque somaticen en quistes.