Y de pronto se oscureció la mañana
minuciosamente la garua cae sobre el jardín
y refresca mis rosas rojas que cultivo
y guardo para ti.
Tras el cristal miro a la distancia
como buscándote, como queriendo
que vengas a mi.
El murmullo de la ciudad ingresa por la ventana
digo tu nombre y deseo que el viento lleve
todos los te amo que pronuncio en honor a este amor.