Los rayos de sol alumbran el campo,
cálidos, despertando.
Graman los caballos,
obran las abejas,
y tu te paseas por el pasto:
libre, disfrutando.
Tu sonrisa enamora la tierra,
la vuelve fértil de magia y encanto.
Las aves te cantan,
los árboles te extienden la sombra.
Y yo tan lejos, casi imposible.
Con manantiales de promesas,
soñando encontrarme contigo,
allá: en el jardín del rocío.