Y de pronto me encontré
reflejado en otros ojos,
respirando otro aroma,
reinventando mis despojos
y el rostro de otra persona.
Y de pronto me di cuenta
que hoy respiro sin temor,
que quiero vivir intenso
anhelando un nuevo amor.
Y la vida me ha enseñado
a valorar los momentos,
a vivir siempre el presente
y que los bellos recuerdos
son eternos en la mente.
Y de pronto sigo en pie
sosteniendo mis anhelos,
sometiendo mis demonios,
disfrutando mis desvelos.
Y de pronto me encontré
con el calor de otra piel,
la pasión en otra cama,
otro aliento de mujer
y el reflejo de otra alma.
© Copyright Juan Aguiar
Todos los derechos reservados
26 de marzo 2026