No todo está bien cuando sonreímos; también todo está bien cuando lloramos.
¿Acaso esta lluvia turbia y fatua de la sociedad, que desprecia mi angustia, es más que mi propia angustia?
Pues no...
Amo esta tristeza que me enseña.
Los gritos de mi cabeza los recuerdo como si fuera ayer. En eso estábamos: algunos adolescentes gritando sin que nos escucharan.
Ahora me salvaré dando el abrazo que no me dieron.
YVAH 26/Mar/2026