Vela izada
Viento recio llena su estómago blanco
Cabalga enhiesto sobre mar ajada
Mi vida hecha velero, renqueando.
Entonces todo en calma
Anuncia el cielo tempestad segura
Negros túmulos de aguacero asoma
Y hundir mi nave el destino trama
Entonces, tras envites de vomitos de sal
Espuma asfixiante y algas retorcidas
Respira de nuevo el día resplandeciente
Y levo el ancla presto con mano decidida
Proa al frente,
no hay nada sino abismos a los lados
Ni babor ni estribor son opción válida
Timón resuelto y fuego en la mirada.
Hasta la próxima tormenta, y luego...
Crujirán las maderas en esta mar desolada.