Conviértete en esperanza para acabar con esta desolación
y aparécete en mis noches de insomnio
para arroparme en mi soledad.
Vuélvete presencia cuando el silencio me oprima
y dame el consuelo de tu presencia,
aunque sea en un fugaz sueño.
Y si no puedes quedarte,
déjame al menos la certeza de que existes
en algún rincón del tiempo,
en alguna parte donde aún pronuncian mi nombre tus labios.
Porque hay noches en que el alma se me vuelve ceniza
y el mundo, un lugar demasiado grande y vacío,
y entonces te busco en la memoria,
en las sombras,
en el eco de todo lo que callé contigo.
Conviértete en luz, aunque sea lejana,
en esa estrella que no puedo tocar,
pero que me impide perderme en la oscuridad.
Y si tampoco puedes ser luz,
entonces conviértete en recuerdo,
pero no en cualquier recuerdo…
sino en uno de esos que abrazan por dentro
y evitan que el corazón termine
de romperse en la soledad.
El Huagiro
Madrid,Marzo del 2026