Eres como un diario abierto;
yo soy como un crayón que está dejando de pintar.
Eres quien espera pacientemente a ser visto,
y yo soy quien esquiva la mirada de todo lo que tenga tu olor.
Eres tan tú y tan todos;
yo me siento nadie, yo no me siento ni yo.
Eres, y yo no soy;
por eso enloquezco por tu amor.