El loco sonríe,
se acomoda en un rincón.
El taimado se esconde
del mundo.
El valiente se alienta
presto a la batalla.
¿Es excusa la vesania
para morir de una emesis
que no acaba?
¿O es una renuncia
al hecho de haber nacido?
En la antesala
de la locura
algunos vuelan
por el aire
queriendo liberarse
del peso de su náusea.