◇ La visita
Caminé despacio, una tarde…
sin agitar el viento.
Entré en aquel descanso
donde se congela el tiempo.
El lugar, sombrío, como un páramo
ante mí se ofrecía.
Sin saberlo,
la isla me invitaba a entrar en sintonía
con la serenidad de las almas.
Las copas de los árboles
apenas se movían.
Para cada una
destiné un breve relato;
y para las que no,
un solemne silencio.
Eran
las cruces olvidadas.
Autor:
Vientoazul 🦋⃟ ©