José Bayón Garcinuño

Robo en sagrado

La niebla le roba

su torre a la Catedral,

cuando no miran los ángeles

ni las cigüeñas.

 

Las nubes necesitan sus piedras

color de carne

para hacer una escalera

y volver al cielo.

No tienen alas.

No tienen vuelo.

 

El viento que las volaba

se ha ido con las estrellas.

Se han quedado solas,

a pie de tierra.