Solo tú, bella amada mía,
la que con una sola mirada
alegra mi mañana,
día a día, linda reina.
Impera en mi poca cabeza
que solo piensa en ella:
ella que me cuida,
ella que me sana,
ella que me enamora
todos los días de vida.
Vida tan corta que adoro y padezco,
y cuido, como te cuido,
en vida y en mente.
Pensamiento intrusivo e inerte
que se ilusione en tenerte
cada vez que el sol se muestre
en la mañana diurna.