Te veo en cada color de ojos que miro,
te siento cerca con cada toque que me dan,
y te pienso cuando cierro los ojos
e intento imaginar qué hubiera pasado
si no te hubiera respondido
cuando me dijiste ese primer “te amo”.
Es tan triste sentirte,
pensarte,
extrañarte,
que a veces desearía
jamás haberte mirado.
Me hiciste sentir tan bien en aquel momento
que, cuando intento amar a alguien más,
siento que nadie se compara
con ese sentimiento.
Me siento tan perdida
cuando intento amar a alguien
que no seas tú,
que me mata por dentro
y hace que mi corazón se sienta culpable
por pensarte en cada momento.
¿Me hiciste algún hechizo?
Si es así, por favor, sácalo…
necesito amar a alguien más
que no seas vos.