Gabriel Hernán Albornoz

Niña madre

 

Niña madre

 

Frágil mujer, frágil niña,

De inexpertos quince inocentes años.

A ti mujer, mujer niña,

A ti que todo lo has dado,

Cuando aún sin conocer la vida

en un amor has confiado.

A ti niña por tus escasos quince años,

a ti mujer por tu madurez,

que en tu vientre has llevado

un hijo que amaste con calidez,

y no vencerte, aún cuando derrotado.

A ti madre, por soñar un sendero lleno de fe

te entregaste al equivocado.

A ti niña, por renunciar a tus días felices

aceptaste tu niño para acunarlo

en tus jóvenes brazos.

Por haberle dado la vida.

Por no haberlo abandonado,

por tus lágrimas en soledad no merecida,

y por no dejarlo en el camino

cuando más te ha necesitado.

Gracias a ti está vivo,

y lleva tus anhelos,

los que tú le has legado.

Niña madre,

crecer no te han dejado.

Por parir un ser tan inocente como tú 

cuando tu mundo no estaba preparado.

Por entregarle tus sueños,

Tus sueños que le has heredado.

Perdónalo, porque por darle un techo

tus espaldas se han encorvado.

Perdónalo por no reemplazar en tu lecho

nunca aquel amor que has necesitado.

Con tu trabajo y esfuerzo

has conseguido lo más humano,

un hijo que a tus ojos fue completo,

y ojalá sepa recompensarlo.

Niña madre de ojos de miel, 

tu infancia no has disfrutado 

por que todo tu ser a un nuevo ser

sin dudar le has entregado. 

 

Autor: Elhen Amorado