Niña madre
Frágil mujer, frágil niña,
De inexpertos quince inocentes años.
A ti mujer, mujer niña,
A ti que todo lo has dado,
Cuando aún sin conocer la vida
en un amor has confiado.
A ti niña por tus escasos quince años,
a ti mujer por tu madurez,
que en tu vientre has llevado
un hijo que amaste con calidez,
y no vencerte, aún cuando derrotado.
A ti madre, por soñar un sendero lleno de fe
te entregaste al equivocado.
A ti niña, por renunciar a tus días felices
aceptaste tu niño para acunarlo
en tus jóvenes brazos.
Por haberle dado la vida.
Por no haberlo abandonado,
por tus lágrimas en soledad no merecida,
y por no dejarlo en el camino
cuando más te ha necesitado.
Gracias a ti está vivo,
y lleva tus anhelos,
los que tú le has legado.
Niña madre,
crecer no te han dejado.
Por parir un ser tan inocente como tú
cuando tu mundo no estaba preparado.
Por entregarle tus sueños,
Tus sueños que le has heredado.
Perdónalo, porque por darle un techo
tus espaldas se han encorvado.
Perdónalo por no reemplazar en tu lecho
nunca aquel amor que has necesitado.
Con tu trabajo y esfuerzo
has conseguido lo más humano,
un hijo que a tus ojos fue completo,
y ojalá sepa recompensarlo.
Niña madre de ojos de miel,
tu infancia no has disfrutado
por que todo tu ser a un nuevo ser
sin dudar le has entregado.
Autor: Elhen Amorado