El tiempo es un suspiro, un soplo fugaz
en la vasta extensión que el cosmos despliega;
una chispa de vida, breve y audaz,
que en un solo instante se entrega y nos llega.
Nos dicta la urgencia de amar y sentir,
de habitar el ahora con fe y con pasión;
pues vivir cada día es aprender a partir,
dejando en el mundo nuestra propia canción.
Vive este momento como si fuera el último...