Posta, ¿no la recordás?
Siempre fue brava… sobre todo.
¿Pero qué más olvidás?
¿Sus días? ¿sus noches?
Haría de todo por volver a verla.
Quiero verla regresar… ¿pero dónde está?
No creo que se le haga tarde, si siempre lo piensa todo.
Qué changuita pesada…
el día que la recuerdes y la encuentres, te vas a reír.
Te vas a arrepentir de haberla olvidado, de querer recordarla solo de día o de noche.
Qué hermosa era su tarde… su siesta.
Qué changuita pesada, vas a decir.