LOURDES TARRATS

LA ROSA QUE DESPIERTA EN TU ALIENTO

 

Esa rosa que recién abre,
la que dices lleva mi nombre,
tiene en sus raíces sangre de mis venas
y en su esencia
mi pensamiento carga un fulgor antiguo
que en cada pétalo presiente mi destino.

Mas cuida de sus espinas: que no te hieran,
porque, aunque tu sangre quiero
mezclada con la mía,
si he de verte sangrar… me moriría.

Tal vez esta rosa
no sea flor,
sino un umbral secreto:
un resplandor que nos nombra
desde antes de encontrarnos,
un destino que despierta
cuando tu alma roza la mía.

Porque cuando te acercas,
la rosa tiembla en su silencio,
como si tu aliento encendiera
un deseo profundo en su centro,
y cada pétalo, al rozarte,
revelara un secreto ardiente
que sólo tu piel despierta en la mía.

Es nuestro el amor,
nuestro sentir,
nuestra sensualidad:
sólo nuestra,
de nadie más…
Te amo.