En las acciones del día
la enseñanza se hace sentir,
cada ves que compartimos
un abrazo tierno y sutil.
El folclor de las palabras
adorna nuestro vivir,
y las letras en los libros
nos susurran un nuevo porvenir.
Que en cada paso que damos
algo podamos construir,
sembrando amor y respeto
para el mundo compartir.
Porque aprender no es solo
lo que se llega a decir,
es lo que el alma recoge
y nos enseña a vivir.