A veces me refugio en un sueño, no grande, no perfecto, solo uno donde los momentos se sienten reales. Hay ratos simples, pero preciados como cuando todo parece estar bien aunque no lo esté. Los problemas no se van, se sientan conmigo, y la desesperación aparece en los silencion largos. Pero siguo, proque incluso cansada, incluso rota un poco, todavía quiero creer que vale la pena estar aquí.