Dos extraños se encuentran
se tienen frente a frente sin conocerse
Sus miradas se buscan
sus bocas se llaman
él respira profundo
ella se queda sin aliento
No quieren confesarlo
pero sus corazones aún laten al tiempo
Sus manos se acercan
y aún sin tocarse
sus pieles emiten fuego
Dos desconocidos
que se conocen hasta la sombra
Sus silencios ensordecen
el de ella grita ¡Quédate!
el de él, no puedo quedarme
él se va, pero no
se va su cuerpo
su alma se queda anclada
donde ella detuvo el tiempo
En sus cuerpos vive el recuerdo
de sus desconocidos besos
¿Como se trata a un desconocido tan conocido?
Él decide alejarse
ella se contiene para no detenerlo
pero son como imanes
forzando hacia el lado opuesto
Se resisten el uno al otro
pero sus cuerpos tienen memoria
Vivirán engañándose
pero sus miradas no mienten
Se alistan para irse
esperando sin esperar para siempre
dejando en la piel del otro
el souvenir del eterno recuerdo.