MEMORIA QUE RESPIRA
Cuando el amor se imprime en los sentidos,
ya no es piel, sino pulso en la memoria:
un eco que los días repetidos
no pueden desterrar de su victoria.
Podrá la lejanía, en su destierro,
callar la voz, volver el cuerpo ausente,
mas no apagar el latido que, por dentro,
aprendió a ser latido eternamente.
— LMML